No somos un buscador ni un software que te venden y te apañas. Somos tu departamento de licitaciones externo: detectamos la oportunidad, decidimos contigo si merece la pena, preparamos la oferta y la seguimos hasta la adjudicación. Tú pones tu oficio; nosotros, el proceso.
Cada día, nuestra plataforma ingiere las licitaciones publicadas por todas las administraciones — estatal, autonómicas y locales — y las cruza con el perfil de tu empresa. No con palabras clave: con tu realidad — qué tipo de trabajo haces, qué contratos has ganado, con qué importes te mueves, qué organismos ya te conocen.
Antes de avisarte, cada candidata pasa dos filtros: el análisis automático — ¿presentaría esta empresa una oferta de verdad, como proveedor principal? — y la revisión de tu asesor. El resultado es una lista corta. Si un mes no hay nada que valga la pena, no te llega nada. Y eso también es hacer bien el trabajo.
Leemos los pliegos completos — el administrativo y el técnico — y te presentamos en claro:
Plazos, subsanaciones, mesas de contratación, notificaciones, formalización. Te avisamos de cada hito y preparamos cada respuesta. Y cuando se adjudique — a ti o a otro — te explicamos el resultado y qué aprendemos para la siguiente.
No. Un buscador te da 40 resultados y te deja solo. Nosotros te damos pocas oportunidades revisadas y un asesor que responde al teléfono.
No hay nada que instalar ni aprender. La tecnología es nuestra herramienta interna; tu experiencia es hablar con una persona.
Al revés: cobramos un porcentaje solo si ganas. Presentarte a licitaciones perdedoras nos cuesta dinero a los dos. Nuestra selectividad es tu garantía.
Las grandes ya tienen departamento de licitaciones. Esto existe precisamente para que una pyme compita con las mismas armas.
¿Buscas ayudas y subvenciones? Ese servicio tiene su propio circuito — conócelo aquí.
El diagnóstico gratuito te enseña las licitaciones a las que podrías haberte presentado y las que están abiertas hoy.
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